Krug
Fundada en Reims en 1843 por Joseph Krug, la maison nace de una decisión contracorriente: rechazar la lógica de la añada y elaborar cada año el champagne más expresivo posible. Cada parcela se vinifica por separado en barricas de roble de 205 litros y cada vino se cata y clasifica antes del ensamblaje; los que no convencen no entran en la cuvée.
De ahí nace una biblioteca de vinos de reserva conservados hasta quince años, materia prima de la Grande Cuvée: más de ciento veinte vinos de más de diez añadas, afinados al menos siete años sobre lías. Junto a ella, el Vintage, el Rosé y los dos champagnes de parcela cercada, Clos du Mesnil y Clos d'Ambonnay.
Las botellas de esta selección se conservan a temperatura y humedad controladas, con la procedencia trazada para cada referencia.