François Raveneau
El domaine nace en Chablis a finales de los años cuarenta, cuando François Raveneau reúne parcelas de dos familias históricas de la denominación. La gestión ha pasado a sus hijos Bernard y Jean-Marie y la superficie se mantiene en torno a las nueve hectáreas, con parcelas en los grand cru Les Clos, Valmur y Blanchot y en los premier cru Montée de Tonnerre, Montmains, Butteaux, Forêts y Vaillons.
El enfoque de la bodega es deliberadamente conservador: crianza en barricas usadas, incluidas las tradicionales feuillette de ciento treinta y dos litros de Chablis, sin recurrir a madera nueva. El objetivo no es añadir carácter, sino permitir una oxigenación lenta.
El resultado son vinos tensos y poco expansivos en su juventud, que se abren a lo largo de prolongados periodos. Conservación en condiciones controladas, procedencia trazada.