Barolo Otin Fiorin 2015 DOCG 0,75l de Cappellano es un vino que habla de un territorio preciso por su silencio, profundidad y coherencia, nacido en las Langhe piamontesas a partir de uvas Nebbiolo seleccionadas rigurosamente y maduradas en condiciones que favorecen la elegancia y la estructura. Cappellano es una realidad familiar arraigada en los viñedos históricos de la zona, expresión auténtica de una filosofía empresarial que pone en el centro el terruño, la paciencia y un trabajo artesanal capaz de combinar tradición y una lectura contemporánea del vino. La filosofía productiva se traduce en prácticas cuidadosas que priorizan una gestión respetuosa del viñedo, una vendimia manual y un proceso de crianza que favorece el control de la oxidación y la integración entre fruta, tanino y especias. Otin Fiorin se distingue por una profundidad aromática equilibrada, donde las notas de cereza confitada, violeta marchita y toques de sotobosque se encuentran con recuerdos de pimienta, regaliz y especias dulces, guiando el paso por boca hacia una textura aterciopelada pero presente. El color rubí intenso, con reflejos granates, anuncia una complejidad que se desarrolla en el paladar en una trama de taninos finamente pulidos, acompañada de una viva tensión ácida y de una persistencia prolongada que deja huellas de un sutil carácter mineral. En línea con la gama Cappellano, Otin Fiorin ocupa un papel central: representa la idea del Barolo como gran vino de guarda, pero capaz de ofrecer ya una interpretación de gran calidad, adecuada para encuentros elegantes o para una cata guiada entre amigos, capaz de acompañar platos contundentes de la tradición piamontesa sin perder frescura. La etiqueta y la vocación de la casa convergen en esta botella que, incluso en su versión 0,75l, transmite una visión madura, equilibrada y longeva, en línea con el posicionamiento STELT. En la mesa, Otin Fiorin se presta a una degustación pausada o a una cena estructurada: una breve decantación y un servicio a unos 18°C realzan tanto la estructura como la refinada expresión aromática, haciéndolo ideal para estofados, setas y quesos curados, al tiempo que ofrece un horizonte de guarda que invita a recuperar la botella con el paso del tiempo. Un vino que encarna los principios del posicionamiento STELT.